Capital es un lugar que altera. Más a una tranquila pueblerina como yo. Tantas idas, venidas, puteadas y desechos de perro, logran que hasta Ghandi recurra a la violencia.
Cuando estoy alterada, o deprimida por el ambiente y tengo tiempo para gastar, me gusta ir al correo.
Llego, veo a todos deprimidos, saco número, lo miro; es el 107 y van por el 23. Me quedo parada observando a la gente, escuchando música o meditando.
Una persona se levanta, me acerco al asiento... pero alguien lo toma antes de que pueda llegar. Pasan 20 minutos. Logro sentarme. Una vieja a los gritos, indica que el sistema de correo es una "ver-güenza!". Se arma revuelo, pero al rato todo vuelve a la normalidad.
Una hora...
Hora y media...
Dos horas
Van por el número 100.
En este momento empiezo a mirar la puerta. Veo a una persona que entra, saca número y al ver por el número en que van, pone una tremenda cara de decepción y se acerca, abatido, hacia un lugar más cómodo donde esperar. Ahí sé que es hora de comenzar.
El tipo, con la cabeza gacha, espera resignado su turno. Me acerco, y cuando van por el 106, le entrego mi número 107 y me alejo hacia la puerta.
El hombre se ilumina y empieza a soltar agradecimientos a granel. No, a Granel no, a Mechicabota. Me agradece como si yo fuera un ángel, envuelto en un aura de misterio. Me alejo escuchando sus agradecimientos infinitos. Antes de cruzar la puerta, lo miro con una sonrisa y le digo "de nada", mientras me alejo misteriosamente, como el ángel que parezco.
Luego, éste ángel viaja de vuelta a casa en el Sarmiento con un idiota que escucha reguetón a todo volumen con su celular, y un bebé llororso con las manos llenas de migas de galletitas que se esfuerza por tratar de tocar mi cabello.
Nada que el recuerdo de el maravilloso recital de Paul McCartney no pueda arreglar.
23/11/10
3/11/10
Discriminación capitaliense
Por esas cuestiones de la vida, se me han roto todos los zapatos que tenía (es decir... los dos únicos pares que tenía).
Yo siempre compré los zapatos en Moreno, de la marca más barata posible. Es que cuando Dios me creó, se olvidó de ponerme el gen femenino que ama los zapatos, y de hecho, hasta los odio.
Me han recomendado comprarme zapatos más caros, ya que es probable que me duren más. "OK" pensé "en lugar de comprarme 4 pares por año baratos, compro uno caro, me sale la misma guita y quedo piolín piolita".
En Capital, decidí recorrer las tiendas para encontrar un par de zapatos algo caros que me duraran un par de años. Fui a una tienda que tenía zapatos que más o menos zafaban, para mi gusto. Leo los cartelitos "talles 36 a 39".
Voy a otra que tampoco era la gran cosa, pero me quedé chusmeando. "Hasta talla 39".
Ví unos zapatos en otra tienda que sí me gustaron. Eran negros, algo brillantes, sin taco y con el forro color violeta (¡amo la combinación negro-violeta!).
"Hola, quería ver esos zapatos..." pero la respuesta fue la misma; "hasta 39".
Discriminación capitaliense... ¡en moreno llegan hasta 40!
Algo que deben saber, mis amigos lectores, es que soy una mujer de 1 metro 76 centímetros. Sí, soy una mujer alta. Mis patas, como se imaginarán, son proporcionales a mi altura.
En otras palabras; duermo parada.
Yo y mis tristes 40 de patas hemos transitado este camino desde hace 10 años, cuando en mi cumpleaños número 13 me ví obligada a cambiar la talla de zapatos 3 veces hasta darme cuenta que 40 era mi número nuevo. Desde entonces uso 40, y no porque las patas no me hayan crecido más, sino porque me mutilo los pies para que no crezcan. Mi dedo gordo está chanfleado y se me parte la uña horizontalmente, la punta es bien blanca, tiene un callo que lo abarca casi por completo y tengo muy poca sensibilidad en él. Excepto esos días en los que mis patas pretenden seguir ocupando espacio, y luchan por crecer mientras a mí se me pianta un lagrimón por dolor que me causan, pero sin sacarme las zapatillas porque sé que no puedo permitir que sigan creciendo.
¿Y por qué esta mutilación? Porque 40 es el último talle en zapatos de mujeres. Si calzara 41, ya no podría comprar nada que no sean zapatillas de hombre. Podría quizás, como me han sugerido, comprar en tiendas para travestis. Pero... ¿vieron las plataformas que tienen esos zapatos? ¡No quisiera medir dos metros!
Además, y sin tener nada en contra de las travestis, me sentiría algo humillada... relegada del universo femenino ¡sólo por el hecho de ser alta!
Mandarlos a hacer cuesta de $500 para arriba, y además se me terminaría esa experiencia de ir, ver algo que me gusta, comprarlo e irme a casa. Se transformaría en: ir al lugar en el que hacen por encargo, elegir uno de los modelos de ahí, medirme las patas, ir a casa, esperar unos días, volver a buscarlos, probarlos e ir a casa.
¿Saben cuántas mujeres conozco que calzan 40? Así, al vuelo y sin pensar mucho, pienso en 6 chicas, algunas amigas (¡hola Karen!) y otras conocidas.
Están con esto de la ley del talle, en Argentina, porque las chicas más gorditas no consiguen ropa en cualquier local (¡y chicas no tan gorditas, también! Yo que soy delgada muchas veces no encuentro ropa para mí porque todos los talles son 0!). Pero nadie le da bola a las patonas como Karen y yo. ¿Para cuándo la ley del talle en zapatos?
¿Sabían que a principios del siglo 20, la mujer promedio calzaba 34? En los 40, subió a 35... y en los 60 a 38. En los 80, llegaron a los 39... y ahora ¡el promedio está en 40! ¿Entonces? ¿Nuestros zapatos dónde están? ¿¿¿DONDE ESTÁN, DECIME DÓNDE???
¡¡¡Odio a las zapaterías, odio a la discriminación social, voy a quemar sus malditos zapatitos 36 que ya nadie debe comprar!!!!
Sé que no tiene nada que ver con Capital ni con que yo soy una pueblerina ni con el Sarmiento. Es que estoy indignadaaaaa!!!
Decí que el próximo Jueves lo voy a ver a Paul McCartney en River, que si no...
Yo siempre compré los zapatos en Moreno, de la marca más barata posible. Es que cuando Dios me creó, se olvidó de ponerme el gen femenino que ama los zapatos, y de hecho, hasta los odio.
Me han recomendado comprarme zapatos más caros, ya que es probable que me duren más. "OK" pensé "en lugar de comprarme 4 pares por año baratos, compro uno caro, me sale la misma guita y quedo piolín piolita".
En Capital, decidí recorrer las tiendas para encontrar un par de zapatos algo caros que me duraran un par de años. Fui a una tienda que tenía zapatos que más o menos zafaban, para mi gusto. Leo los cartelitos "talles 36 a 39".
Voy a otra que tampoco era la gran cosa, pero me quedé chusmeando. "Hasta talla 39".
Ví unos zapatos en otra tienda que sí me gustaron. Eran negros, algo brillantes, sin taco y con el forro color violeta (¡amo la combinación negro-violeta!).
"Hola, quería ver esos zapatos..." pero la respuesta fue la misma; "hasta 39".
Discriminación capitaliense... ¡en moreno llegan hasta 40!
Algo que deben saber, mis amigos lectores, es que soy una mujer de 1 metro 76 centímetros. Sí, soy una mujer alta. Mis patas, como se imaginarán, son proporcionales a mi altura.
En otras palabras; duermo parada.
Yo y mis tristes 40 de patas hemos transitado este camino desde hace 10 años, cuando en mi cumpleaños número 13 me ví obligada a cambiar la talla de zapatos 3 veces hasta darme cuenta que 40 era mi número nuevo. Desde entonces uso 40, y no porque las patas no me hayan crecido más, sino porque me mutilo los pies para que no crezcan. Mi dedo gordo está chanfleado y se me parte la uña horizontalmente, la punta es bien blanca, tiene un callo que lo abarca casi por completo y tengo muy poca sensibilidad en él. Excepto esos días en los que mis patas pretenden seguir ocupando espacio, y luchan por crecer mientras a mí se me pianta un lagrimón por dolor que me causan, pero sin sacarme las zapatillas porque sé que no puedo permitir que sigan creciendo.
¿Y por qué esta mutilación? Porque 40 es el último talle en zapatos de mujeres. Si calzara 41, ya no podría comprar nada que no sean zapatillas de hombre. Podría quizás, como me han sugerido, comprar en tiendas para travestis. Pero... ¿vieron las plataformas que tienen esos zapatos? ¡No quisiera medir dos metros!
Además, y sin tener nada en contra de las travestis, me sentiría algo humillada... relegada del universo femenino ¡sólo por el hecho de ser alta!
Mandarlos a hacer cuesta de $500 para arriba, y además se me terminaría esa experiencia de ir, ver algo que me gusta, comprarlo e irme a casa. Se transformaría en: ir al lugar en el que hacen por encargo, elegir uno de los modelos de ahí, medirme las patas, ir a casa, esperar unos días, volver a buscarlos, probarlos e ir a casa.
¿Saben cuántas mujeres conozco que calzan 40? Así, al vuelo y sin pensar mucho, pienso en 6 chicas, algunas amigas (¡hola Karen!) y otras conocidas.
Están con esto de la ley del talle, en Argentina, porque las chicas más gorditas no consiguen ropa en cualquier local (¡y chicas no tan gorditas, también! Yo que soy delgada muchas veces no encuentro ropa para mí porque todos los talles son 0!). Pero nadie le da bola a las patonas como Karen y yo. ¿Para cuándo la ley del talle en zapatos?
¿Sabían que a principios del siglo 20, la mujer promedio calzaba 34? En los 40, subió a 35... y en los 60 a 38. En los 80, llegaron a los 39... y ahora ¡el promedio está en 40! ¿Entonces? ¿Nuestros zapatos dónde están? ¿¿¿DONDE ESTÁN, DECIME DÓNDE???
¡¡¡Odio a las zapaterías, odio a la discriminación social, voy a quemar sus malditos zapatitos 36 que ya nadie debe comprar!!!!
Sé que no tiene nada que ver con Capital ni con que yo soy una pueblerina ni con el Sarmiento. Es que estoy indignadaaaaa!!!
Decí que el próximo Jueves lo voy a ver a Paul McCartney en River, que si no...
a las
11:43
21/10/10
Los Iluminados
De un momento a otro, una persona común se ilumina.
Así nomás, una persona como vos, como yo... se ilumina. Bah, a una persona como yo, que escribe este blog, no le pasa. A una persona como vos, que lo lee... tampoco creo que le pase.
Estas personas van caminando por la estación de Once. Se chocan con la inmensa cantidad de personas que están esperando el tren, igual que ellos.
De golpe ¡paf! Se iluminan.
Ven un tren inmenso ¡sin pasajeros! Un tren completamente vacío, esperando que la gente suba, y por alguna razón ¡nadie se dió cuenta de que estaba allí!
Los Iluminados caminan emocionados y con cara de lástima hacia los pobres imbéciles in-iluminados que no podemos ver ese tren maravilloso, como un oasis esperando llevarnos a nuestra casita para tomar una chocolatada refrescante.
Los Iluminados pueden todo, excepto escuchar la voz que sale del parlante del andén diciendo "plataforma número dos no efectúa servicio de pasajeros", entonces se sientan bien acomodaditos y nos miran con pena desde la ventana, mientras todos los demás esperamos el siguiente tren en la plataforma tres.
De golpe, ¡paf! Los iluminados se des-iluminan y logran escuchar que ese tren mágico y maravilloso que por alguna razón nadie vió, no efectúa servicio de pasajeros.
Con una sonrisa que trata de disimular la apestosa estupidez que emanan desde todos sus poros, se levantan y miran hacia donde estamos nosotros, los pobres mortales. Hay una chica haciéndoles seña de "helado en la frente" mientras pone cara de retardada. Los Iluminados se enojan. A la chica no le importa porque va a ver a Paul McCartney en Noviembre.
Así nomás, una persona como vos, como yo... se ilumina. Bah, a una persona como yo, que escribe este blog, no le pasa. A una persona como vos, que lo lee... tampoco creo que le pase.
Estas personas van caminando por la estación de Once. Se chocan con la inmensa cantidad de personas que están esperando el tren, igual que ellos.
De golpe ¡paf! Se iluminan.
Ven un tren inmenso ¡sin pasajeros! Un tren completamente vacío, esperando que la gente suba, y por alguna razón ¡nadie se dió cuenta de que estaba allí!
Los Iluminados caminan emocionados y con cara de lástima hacia los pobres imbéciles in-iluminados que no podemos ver ese tren maravilloso, como un oasis esperando llevarnos a nuestra casita para tomar una chocolatada refrescante.
Los Iluminados pueden todo, excepto escuchar la voz que sale del parlante del andén diciendo "plataforma número dos no efectúa servicio de pasajeros", entonces se sientan bien acomodaditos y nos miran con pena desde la ventana, mientras todos los demás esperamos el siguiente tren en la plataforma tres.
De golpe, ¡paf! Los iluminados se des-iluminan y logran escuchar que ese tren mágico y maravilloso que por alguna razón nadie vió, no efectúa servicio de pasajeros.
Con una sonrisa que trata de disimular la apestosa estupidez que emanan desde todos sus poros, se levantan y miran hacia donde estamos nosotros, los pobres mortales. Hay una chica haciéndoles seña de "helado en la frente" mientras pone cara de retardada. Los Iluminados se enojan. A la chica no le importa porque va a ver a Paul McCartney en Noviembre.
a las
13:02
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13/10/10
Pensamientos variados.
A veces cuando voy caminando por capital me pongo a pensar que viene Paul McCartney a la Argentina. Y es raro, porque Paul McCartney viene a la Argentina y va a tocar y yo voy a ir.
Entonces se me cruza un pensamiento loco: Paul viniendo a la Argentina. Y después veo que tan equivocada no estoy, porque Paul viene a la Argentina. Entonces se me cruza otro pensamiento loco: Paul viniendo a la Argentina y yo yendo a verlo. Y tampoco es tan loco, porque Paul viene a la Argentina y yo voy a ir a verlo.
Y cuando me pongo a pensar en el 10 de Noviembre (como siempre, ¿quién no piensa en el 10 de Noviembre alguna vez en la vida?) me quedo reflexionando un rato sobre cómo ese día viene McCartney a la Argentina. Y es re loco, porque de hecho, Paul viene.
Y yo voy a ir.
Y lo voy a ver.
Paul.
Y aprovecho esta entrada (la del recital todavía no la pude comprar, el martes recién lo haré. Me refiero a la entrada de este blog, es decir, el post) para presentarles mi nuevo blog de los Beatles: Nowhere Land
Entonces se me cruza un pensamiento loco: Paul viniendo a la Argentina. Y después veo que tan equivocada no estoy, porque Paul viene a la Argentina. Entonces se me cruza otro pensamiento loco: Paul viniendo a la Argentina y yo yendo a verlo. Y tampoco es tan loco, porque Paul viene a la Argentina y yo voy a ir a verlo.
Y cuando me pongo a pensar en el 10 de Noviembre (como siempre, ¿quién no piensa en el 10 de Noviembre alguna vez en la vida?) me quedo reflexionando un rato sobre cómo ese día viene McCartney a la Argentina. Y es re loco, porque de hecho, Paul viene.
Y yo voy a ir.
Y lo voy a ver.
Paul.
Y aprovecho esta entrada (la del recital todavía no la pude comprar, el martes recién lo haré. Me refiero a la entrada de este blog, es decir, el post) para presentarles mi nuevo blog de los Beatles: Nowhere Land
a las
8:23
29/9/10
Pelea
Ayer me peleé con una vieja en el tren.
Fue una de las discusiones más divertidas que haya tenido en mi vida, y no podía parar de reirme.
Aclaración, "la vieja" tendría unos 50 años. Pasa que cuando uno es choto a esa edad, no es señor/señora, sino viejo/vieja.
Suben en Morón esta vieja, otra mina y dos nenes de 10 u 11 años, aproximadamente. En Ituzaingó se desocupan cuatro asientos. Las minas se sientan juntas, y los nenes (dos filas más adelante) se sientan juntos. En eso uno de los nenes saca un fibrón, y empieza a escribir en tren.
Un viejo que estaba en la fila de atrás de los chicos (es decir, estaba entre los chicos y las madres) pone cara de indigado y abre la boca como para decir algo. Pero la cierra y mira para la ventana. Luego, vuelve a mirar a los chicos indignado, abre la boca, la cierra, la abre... la cierra, los mira. Yo pensaba "dale, viejo, dale, deciles algo y yo te defiendo! dale, viejo!". Hasta que por fin, el viejo les dice "¿por qué están escribiendo eso? ¡qué maleducados! ¿no se dan cuenta?". Pero lo dijo medio despacio. Así que me acerqué y les dije a los chicos "¿ustedes escribieron eso? ¿por qué?" me miraron con cara de terror, entonces les dije "está muy mal ensuciar así algo que es de todos, y esto se los digo porque tienen que aprender de chicos a respetar las cosas que son de todos". Las madres saltan "¿qué? ¿qué están haciendo?" y el viejo les explica. Las minas ponen cara de "aaay, estos chicos son terribles" y siguien hablando como si nada.
El viejo las increpa: "¿cómo ellos no van a hacer ese tipo de cosas si ustedes no les dan ni bola?"
Le digo "nooo, claaaaro, si son cosas de chiiiicos!"
Ahí empezó la vieja:
-¿Qué querés decir?-
-Quiero decir que los chicos escriben las paredes del tren porque vos no les enseñás que eso está mal-
-Bueno, pero no es culpa de ellos, son chicos!-
-Yo no digo que sea culpa de ellos, digo que es culpa tuya-
-Bueno, neniiita, callate-
-Oh... oh, señora, ¡qué intimidante es usted! ¡me callo! ¡me callo ahora mismo!- ( digo mientras me tapo la cara y le pongo cara de miedo. El viejo se ríe)
-Cuando tengas hijos te vas a dar cuenta que no es tan fácil, y ojalá que tengas hijos tan buenos como ellos, que son DEPORTISTAS, no como vos, que según veo sos una drogadicta- (mientras me mira de arriba a abajo)
-¡¡¡SEEEE!!! ¡¡¡SOY DROGADIIIICTA!!! (le muestro mis brazos) ¡¡HEROÍNA, ME INYECTO HEROÍNA!!
-Bueno, pero ellos encontraron el fibrón y se pusieron a boludear, no los estabamos mirando- (dice la otra)
-¿cómo no vas a estar mirando a tus hijos?-
-Calláte-
-Ay, bueno, me callo, yo voy a hacer lo que usted quiera, disculpe-
-¡Ay, calláte!-
-Sí, me callo ahora mismo-
-¡¡Pero calláte!!-
-¿Sabe alguna otra palabra? Le presto un diccionario si quiere-
-¡¡Ay, pendeja, callate!!-
-Aaaaah, ahí la dijo otra vez!!! JAJAJAJAJA!!! (mientras la señalo)
-TARADA!-
-Aaaaah, o sea que otra palabra se sabía!-
-¡¡CALLATE!!-
-¡¡OTRA VEZ!! JAJAJAJAJAJA!!! (la vuelvo a señalar)
-¿Cuál es tu problema?-
(Le señalo el escrito en la pared del tren) - ESE es mi problema-
-¿Y qué te molesta a vos?-
-Me molesta que gente como usted rompa, ensucie y escriba el tren en el que viajo todos los días-
-¿Y qué querés que te diga yo?-
-Quiero que digas que sos una mala madre-
(la mina se horroriza) - ¿¿¿¿¿COOOOOMO TE VOY A DECIR ESOOOOO????? ¿¿¿¿POR QUÉ TE TENGO QUE DECIR ESO????
-Yo no dije que TIENE que decirlo, usted me preguntó qué es lo que yo quería. A veces quiero helado, a veces quiero dormir una siesta. Ahora, en este momento yo quiero que usted diga eso-
-Si no estuviera en el tren, ¿sabés lo que haría?-
-¿qué?-
-¿¿sabés lo que haria??-
- No, ¿qué?-
-¡¡Te agarraría de las mechas y te rompería la cara!!-
-¡Guaaaaaaau, qué elocuencia, señora!-
-Maleducada de mierda!-
-No, usted observe. Mis hijos no están enfrente mío, y yo no la estoy amenazando. Sus hijos sí están enfrente suyo, y usted sí me está amenazando-
(me hace un gesto de "¡andá!" con la mano)
-Lo mismo le digo, señora (le hago el mismo gesto)
Unos segundos de silencio
-Loca de mierda-
-¡¡Ya está, la discusión terminó, mujer!! ¿es que acaso no sabés terminar una discusión? CALLATE-
-¿¿Y QUIEN SOS VOS PARA DECIRME QUE ME CALLE??-
-La misma que es usted para decirme a mí que me calle-
-Mirá, pendeja de mierda, tenés que lavarte la boca antes de hablar con personas más grandes que vos!-
-O sea, con viejas-
(la cara de la mina se transforma) -¡¡VOS TENÉS QUE VOLVER A NACER!!-
-¿Sí? ¿Cómo se hace?-
-¿¿SABES LO QUE TENÉS QUE HACER??-
-A ver, ¿qué?-
-¡Tenés que ir y decirle a la PUTA y REPUTÍSIMA madre que te parió, a esa PUTA de mierda que te vuelva a educar!-
-Ok, yo le digo "mami, doña Pepita de Moreno me dijo que sos una puta y que me vuelvas a educar"-
-¡¡Sí, decile!!-
-Sí, le voy a decir. Lo voy a filmar y lo voy a subir a youtube así usted lo ve y se queda tranquila.-
-Seee.... seeee...-
-Listo- (y me doy vuelta)
-¿¿Sabés que sos??-
-A ver... ¿ahora qué?-
-¿¿¿Sabés que sos???-
-¿Qué, a ver, qué soy?-
-SOS UNA....!!!- (Pensando una súper palabra que me deje seca)-
-¿Sí?-
-SOS UNAAAA..!!!- (Sigue pensando)
-¿Ajá...? La escucho, ¿qué soy?-
-Sos una... MALPARIDA!!!!-
-(Fingiendo horror) OOOOOHHH!!!-
-ESO SOS, SOS UNA MALPARIDA!!!-
-¿Sabe qué? Tiene razón, soy una malparida, porque nací por cesárea. Soy tan malparida, que ni pude ser parida-
-(indignada) JAAAA!! JAAA!! QUE GRACIOSA!!-
-Gracias, señora, gracias-
-Si no estuvieramos en el tren, ya te hubiera bajado todos los dientes-
-¿Ve? ¿ve como es? Usted me quiere amedrentar amenazándome físicamente porque sabe que con la palabra no me puede intimidar, porque sólo conoce dos palabras "callate" y "mal parida" y fíjese que en todo este tiempo yo jamás la insulté, en cambio usted a mí sí, y eso le demusestra que usted no tiene vocabulario.-
-Sí, claro, por eso los tratás de drogones a los chicos- (acota la otra)
-¿¿Y yo CUANDO les dije drogones a los chicos??-
-Al principio, vos les dijistes drogones!!-
-Yo jamás les dije esa palabra, para empezar porque "drogón" ni siquiera es una palabra.
-¡¡Sí, vos les dijistes eso, después te olvidastes!!-
-Sí, es que de las cosas que jamás dije me suelo olvidar. Como que me gustaría pasar las vacaciones en la luna... que me gusta comer queso agrio...-
-¿Tanto te molesta que hayan escrito?-
-Sí, tanto me molesta-
-Bueno, escribieron.... ¿y qué? ¡Borralo vos!-
-Oh, entiendo como funciona su lógica: "vos mataste a mi marido!" "¿y qué? ¡Andá a la cárcel vos!" "¡¡Esos hombres le robaron a esa muchacha!!" "¿y qué? ¡Devolvele la plata vos!"
-Bueno, si te molesta que escriban o que ensucien, andate a vivir a otro país!!!!!! ESTO ES AR-GEN-TI-NA (dice de nuevo la primera vieja. El viejo del principio que ya me venía haciendo gestos de "dejala, es una loca" abrió los ojos y me miró indignado como diciéndome "¡¡decile algo!!")
-AaaaaAAaaah, claro! ¿escucharon todos? Los que quieran vivir en una sociedad justa, en las que todos nos respetemos y funcionemos como seres humanos decentes y dignos, se tienen que ir a otro país en lugar de luchar porque las cosas cambien. Porque la mierda de la sociedad no es la gente, es la TIERRA... ¡vámonos todos a Japón!-
(como la conversación se estaba tornando demasiado violenta por parte de la mina, me bajé en Paso del Rey en lugar de bajarme en Moreno. Mientras espero que el tren frene, la vieja sigue).
-Que pendeja de mierda... dejala, dejala que debe ser una drogadicta (se dicen entre ellas)-
-Bueno, gracias señora, hacía mucho que no tenía una pelea tan divertida en el tren-
-Callaaate... seguro que vos callejeás y te pagan por eso-
-Seee... a eso de las 7.30, 8 de la mañana me encuentra en cualquier callejón, señora, sí...-
(entre ellas)- nooo, que va a tener hijos ésta, si es una drogadicta, si es una callejera, es una puta, ¿que va a tener hijos?-
(mientras se abre la puerta le digo)- No, señora, no puedo tener hijos porque vendí mi útero para comprar ¡¡¡¡DROGASSSSSSS!!!!-
Y me bajé a las carcajadas.
Toda mi vida fui con la amabilidad por todos lados, siempre correcta, siempre "por favor, gracias y permiso", por UNA VEZ en la vida estuvo bueno decir realmente lo que quería decir, y me desahogué completamente. Siento que me descargué una mochila pesadísima, y ojalá que no vuelva a pasar.
Sí, tengo algo de miedo de que esté loca de verdad, se acuerde de mi cara y me pegue un palazo cuando esté durmiendo en el tren.
Pero ¿quién me quita lo bailado?
Fue una de las discusiones más divertidas que haya tenido en mi vida, y no podía parar de reirme.
Aclaración, "la vieja" tendría unos 50 años. Pasa que cuando uno es choto a esa edad, no es señor/señora, sino viejo/vieja.
Suben en Morón esta vieja, otra mina y dos nenes de 10 u 11 años, aproximadamente. En Ituzaingó se desocupan cuatro asientos. Las minas se sientan juntas, y los nenes (dos filas más adelante) se sientan juntos. En eso uno de los nenes saca un fibrón, y empieza a escribir en tren.
Un viejo que estaba en la fila de atrás de los chicos (es decir, estaba entre los chicos y las madres) pone cara de indigado y abre la boca como para decir algo. Pero la cierra y mira para la ventana. Luego, vuelve a mirar a los chicos indignado, abre la boca, la cierra, la abre... la cierra, los mira. Yo pensaba "dale, viejo, dale, deciles algo y yo te defiendo! dale, viejo!". Hasta que por fin, el viejo les dice "¿por qué están escribiendo eso? ¡qué maleducados! ¿no se dan cuenta?". Pero lo dijo medio despacio. Así que me acerqué y les dije a los chicos "¿ustedes escribieron eso? ¿por qué?" me miraron con cara de terror, entonces les dije "está muy mal ensuciar así algo que es de todos, y esto se los digo porque tienen que aprender de chicos a respetar las cosas que son de todos". Las madres saltan "¿qué? ¿qué están haciendo?" y el viejo les explica. Las minas ponen cara de "aaay, estos chicos son terribles" y siguien hablando como si nada.
El viejo las increpa: "¿cómo ellos no van a hacer ese tipo de cosas si ustedes no les dan ni bola?"
Le digo "nooo, claaaaro, si son cosas de chiiiicos!"
Ahí empezó la vieja:
-¿Qué querés decir?-
-Quiero decir que los chicos escriben las paredes del tren porque vos no les enseñás que eso está mal-
-Bueno, pero no es culpa de ellos, son chicos!-
-Yo no digo que sea culpa de ellos, digo que es culpa tuya-
-Bueno, neniiita, callate-
-Oh... oh, señora, ¡qué intimidante es usted! ¡me callo! ¡me callo ahora mismo!- ( digo mientras me tapo la cara y le pongo cara de miedo. El viejo se ríe)
-Cuando tengas hijos te vas a dar cuenta que no es tan fácil, y ojalá que tengas hijos tan buenos como ellos, que son DEPORTISTAS, no como vos, que según veo sos una drogadicta- (mientras me mira de arriba a abajo)
-¡¡¡SEEEE!!! ¡¡¡SOY DROGADIIIICTA!!! (le muestro mis brazos) ¡¡HEROÍNA, ME INYECTO HEROÍNA!!
-Bueno, pero ellos encontraron el fibrón y se pusieron a boludear, no los estabamos mirando- (dice la otra)
-¿cómo no vas a estar mirando a tus hijos?-
-Calláte-
-Ay, bueno, me callo, yo voy a hacer lo que usted quiera, disculpe-
-¡Ay, calláte!-
-Sí, me callo ahora mismo-
-¡¡Pero calláte!!-
-¿Sabe alguna otra palabra? Le presto un diccionario si quiere-
-¡¡Ay, pendeja, callate!!-
-Aaaaah, ahí la dijo otra vez!!! JAJAJAJAJA!!! (mientras la señalo)
-TARADA!-
-Aaaaah, o sea que otra palabra se sabía!-
-¡¡CALLATE!!-
-¡¡OTRA VEZ!! JAJAJAJAJAJA!!! (la vuelvo a señalar)
-¿Cuál es tu problema?-
(Le señalo el escrito en la pared del tren) - ESE es mi problema-
-¿Y qué te molesta a vos?-
-Me molesta que gente como usted rompa, ensucie y escriba el tren en el que viajo todos los días-
-¿Y qué querés que te diga yo?-
-Quiero que digas que sos una mala madre-
(la mina se horroriza) - ¿¿¿¿¿COOOOOMO TE VOY A DECIR ESOOOOO????? ¿¿¿¿POR QUÉ TE TENGO QUE DECIR ESO????
-Yo no dije que TIENE que decirlo, usted me preguntó qué es lo que yo quería. A veces quiero helado, a veces quiero dormir una siesta. Ahora, en este momento yo quiero que usted diga eso-
-Si no estuviera en el tren, ¿sabés lo que haría?-
-¿qué?-
-¿¿sabés lo que haria??-
- No, ¿qué?-
-¡¡Te agarraría de las mechas y te rompería la cara!!-
-¡Guaaaaaaau, qué elocuencia, señora!-
-Maleducada de mierda!-
-No, usted observe. Mis hijos no están enfrente mío, y yo no la estoy amenazando. Sus hijos sí están enfrente suyo, y usted sí me está amenazando-
(me hace un gesto de "¡andá!" con la mano)
-Lo mismo le digo, señora (le hago el mismo gesto)
Unos segundos de silencio
-Loca de mierda-
-¡¡Ya está, la discusión terminó, mujer!! ¿es que acaso no sabés terminar una discusión? CALLATE-
-¿¿Y QUIEN SOS VOS PARA DECIRME QUE ME CALLE??-
-La misma que es usted para decirme a mí que me calle-
-Mirá, pendeja de mierda, tenés que lavarte la boca antes de hablar con personas más grandes que vos!-
-O sea, con viejas-
(la cara de la mina se transforma) -¡¡VOS TENÉS QUE VOLVER A NACER!!-
-¿Sí? ¿Cómo se hace?-
-¿¿SABES LO QUE TENÉS QUE HACER??-
-A ver, ¿qué?-
-¡Tenés que ir y decirle a la PUTA y REPUTÍSIMA madre que te parió, a esa PUTA de mierda que te vuelva a educar!-
-Ok, yo le digo "mami, doña Pepita de Moreno me dijo que sos una puta y que me vuelvas a educar"-
-¡¡Sí, decile!!-
-Sí, le voy a decir. Lo voy a filmar y lo voy a subir a youtube así usted lo ve y se queda tranquila.-
-Seee.... seeee...-
-Listo- (y me doy vuelta)
-¿¿Sabés que sos??-
-A ver... ¿ahora qué?-
-¿¿¿Sabés que sos???-
-¿Qué, a ver, qué soy?-
-SOS UNA....!!!- (Pensando una súper palabra que me deje seca)-
-¿Sí?-
-SOS UNAAAA..!!!- (Sigue pensando)
-¿Ajá...? La escucho, ¿qué soy?-
-Sos una... MALPARIDA!!!!-
-(Fingiendo horror) OOOOOHHH!!!-
-ESO SOS, SOS UNA MALPARIDA!!!-
-¿Sabe qué? Tiene razón, soy una malparida, porque nací por cesárea. Soy tan malparida, que ni pude ser parida-
-(indignada) JAAAA!! JAAA!! QUE GRACIOSA!!-
-Gracias, señora, gracias-
-Si no estuvieramos en el tren, ya te hubiera bajado todos los dientes-
-¿Ve? ¿ve como es? Usted me quiere amedrentar amenazándome físicamente porque sabe que con la palabra no me puede intimidar, porque sólo conoce dos palabras "callate" y "mal parida" y fíjese que en todo este tiempo yo jamás la insulté, en cambio usted a mí sí, y eso le demusestra que usted no tiene vocabulario.-
-Sí, claro, por eso los tratás de drogones a los chicos- (acota la otra)
-¿¿Y yo CUANDO les dije drogones a los chicos??-
-Al principio, vos les dijistes drogones!!-
-Yo jamás les dije esa palabra, para empezar porque "drogón" ni siquiera es una palabra.
-¡¡Sí, vos les dijistes eso, después te olvidastes!!-
-Sí, es que de las cosas que jamás dije me suelo olvidar. Como que me gustaría pasar las vacaciones en la luna... que me gusta comer queso agrio...-
-¿Tanto te molesta que hayan escrito?-
-Sí, tanto me molesta-
-Bueno, escribieron.... ¿y qué? ¡Borralo vos!-
-Oh, entiendo como funciona su lógica: "vos mataste a mi marido!" "¿y qué? ¡Andá a la cárcel vos!" "¡¡Esos hombres le robaron a esa muchacha!!" "¿y qué? ¡Devolvele la plata vos!"
-Bueno, si te molesta que escriban o que ensucien, andate a vivir a otro país!!!!!! ESTO ES AR-GEN-TI-NA (dice de nuevo la primera vieja. El viejo del principio que ya me venía haciendo gestos de "dejala, es una loca" abrió los ojos y me miró indignado como diciéndome "¡¡decile algo!!")
-AaaaaAAaaah, claro! ¿escucharon todos? Los que quieran vivir en una sociedad justa, en las que todos nos respetemos y funcionemos como seres humanos decentes y dignos, se tienen que ir a otro país en lugar de luchar porque las cosas cambien. Porque la mierda de la sociedad no es la gente, es la TIERRA... ¡vámonos todos a Japón!-
(como la conversación se estaba tornando demasiado violenta por parte de la mina, me bajé en Paso del Rey en lugar de bajarme en Moreno. Mientras espero que el tren frene, la vieja sigue).
-Que pendeja de mierda... dejala, dejala que debe ser una drogadicta (se dicen entre ellas)-
-Bueno, gracias señora, hacía mucho que no tenía una pelea tan divertida en el tren-
-Callaaate... seguro que vos callejeás y te pagan por eso-
-Seee... a eso de las 7.30, 8 de la mañana me encuentra en cualquier callejón, señora, sí...-
(entre ellas)- nooo, que va a tener hijos ésta, si es una drogadicta, si es una callejera, es una puta, ¿que va a tener hijos?-
(mientras se abre la puerta le digo)- No, señora, no puedo tener hijos porque vendí mi útero para comprar ¡¡¡¡DROGASSSSSSS!!!!-
Y me bajé a las carcajadas.
Toda mi vida fui con la amabilidad por todos lados, siempre correcta, siempre "por favor, gracias y permiso", por UNA VEZ en la vida estuvo bueno decir realmente lo que quería decir, y me desahogué completamente. Siento que me descargué una mochila pesadísima, y ojalá que no vuelva a pasar.
Sí, tengo algo de miedo de que esté loca de verdad, se acuerde de mi cara y me pegue un palazo cuando esté durmiendo en el tren.
Pero ¿quién me quita lo bailado?
a las
10:25
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comentarios
24/9/10
Patmaternidad
Pienso que los seres humanos deberíamos ser estériles por defecto. Deberíamos venir de fábrica sin la posibilidad de tener hijos.
Luego de un extensísimo proceso burocrático, se nos debería conceder la posibilidad de tener la fertilidad, válido por 1 o por 2 veces, depende nuestro pedido.
El proceso burocrático consistiría en, además de papeles, una serie pruebas extremas. Si la prueba se falla, la fertilidad no se le concede y no puede volver a hacer el pedido hasta dentro de cierta cantidad de tiempo, dependiendo de cómo le fue en la prueba: se le da a la persona un muñeco realista con forma de bebé y se lo sube a un colectivo.
Por todos lados hay inspectores mirando todos sus movimientos;
Estas pruebas son realmente importantes. Además de ver casi todos los días a niños malcriados, veo a padres irresponsables que atentan contra la seguridad de sus hijos.
Suben con un bebé en brazos y se quedan esperando que les den el asiento. He sido testigo de una mujer que cayó al suelo con una criatura de dos o tres meses, por una frenada repentina del colectivo. La mujer lloraba y decía "¡¡es culpa de ustedes, porque no me dieron el asiento!!".
NO. ES CULPA TUYA. Es culpa tuya por no creer que la vida de tu hijo vale una confrontación con un desconocido.
También ví a mujeres embarazadas poniéndose junto a toda la gente que está por subir al tren, y luego se queda porque la empujan. ¿No vale la vida de tu hijo esperar unos momentos, subirte después del malón y reclamar el asiento correspondiente?
Me pasó de ver también a padres idiotas que apenas el tren está llegando a la estación, se levantan y hacen equilibrio con su crío en brazos. Una vez, el tren pegó una fuerte frenada para detenerse y unos casi se caen con un bebé recién nacido en brazos. Se miraron y se rieron. ¡¡NO ES GRACIOSO!! ¡LA CABEZA DE TU BEBÉ TIENE LA RESISTENCIA DE UNA PELOTA DE PLAYA! ¡PODRÍA MORIRSE! ¿Es graciosa la posibilidad de ver la masa encefálica de tu hijo chorreada por el tren? No los entiendo...
Seguría contando de qué se tratan las siguientes pruebas, pero tanto pensar en idiotas y en niños hizo que me doliera la cabeza.
Luego de un extensísimo proceso burocrático, se nos debería conceder la posibilidad de tener la fertilidad, válido por 1 o por 2 veces, depende nuestro pedido.
El proceso burocrático consistiría en, además de papeles, una serie pruebas extremas. Si la prueba se falla, la fertilidad no se le concede y no puede volver a hacer el pedido hasta dentro de cierta cantidad de tiempo, dependiendo de cómo le fue en la prueba: se le da a la persona un muñeco realista con forma de bebé y se lo sube a un colectivo.
Por todos lados hay inspectores mirando todos sus movimientos;
- Si la persona se queda parada, no hay hijo por un año.
- Si la persona se queda parada con cara de idiota, no hay hijo por 6 años.
- Si la persona se queda parada con cara de "pobrecita", no hay hijo por 3 vidas.
- Si la persona reclama un asiento aleatorio, no hay hijo por 6 meses.
- Si la persona reclama el asiento reservado, pasa a la segunda prueba.
- Si la persona se levanta inmediatamente, no hay hijo por un año
- Si la persona se levanta apenas el tren se detiene, no hay hijo por tres años.
- Si la persona se levanta luego de que el tren se ha detenido completamente, pasa a la tercera prueba.
- Si la persona le dice "bueno, vamos", no hay hijo por 3 meses.
- Si la persona le dice "CALLATE!!!!!!" no hay hijo por 6 meses.
- Si la persona le compra algo para que coma y se calle, no hay hijo por un año.
- Si la persona le dice con autoridad que se calle, y el niño intimidado le hace caso, pasa a la cuarta prueba.
Estas pruebas son realmente importantes. Además de ver casi todos los días a niños malcriados, veo a padres irresponsables que atentan contra la seguridad de sus hijos.
Suben con un bebé en brazos y se quedan esperando que les den el asiento. He sido testigo de una mujer que cayó al suelo con una criatura de dos o tres meses, por una frenada repentina del colectivo. La mujer lloraba y decía "¡¡es culpa de ustedes, porque no me dieron el asiento!!".
NO. ES CULPA TUYA. Es culpa tuya por no creer que la vida de tu hijo vale una confrontación con un desconocido.
También ví a mujeres embarazadas poniéndose junto a toda la gente que está por subir al tren, y luego se queda porque la empujan. ¿No vale la vida de tu hijo esperar unos momentos, subirte después del malón y reclamar el asiento correspondiente?
Me pasó de ver también a padres idiotas que apenas el tren está llegando a la estación, se levantan y hacen equilibrio con su crío en brazos. Una vez, el tren pegó una fuerte frenada para detenerse y unos casi se caen con un bebé recién nacido en brazos. Se miraron y se rieron. ¡¡NO ES GRACIOSO!! ¡LA CABEZA DE TU BEBÉ TIENE LA RESISTENCIA DE UNA PELOTA DE PLAYA! ¡PODRÍA MORIRSE! ¿Es graciosa la posibilidad de ver la masa encefálica de tu hijo chorreada por el tren? No los entiendo...
Seguría contando de qué se tratan las siguientes pruebas, pero tanto pensar en idiotas y en niños hizo que me doliera la cabeza.
a las
9:47
17/9/10
De cómo ser felíz en Capital en 10 simples pasos
1) Ver un auto estacionado bloqueando una rampa para discapacitados.
2) Ver una grúa acercarse a subsodicho auto.
3) Ver como se llevan el auto.
4) Ver al dueño del auto gritando "¡¡NOOOO, NOOOOO, MI AUTO, MI AUTOOOO!!" con una bolsa de media lunas recién compradas en la mano.
5) Ver como la grúa se va igual.
6) Ver al dueño tirando las medialunas al piso y corriendo detrás de la grúa gritando "¡¡¡NOOOO, NOOOOOO!!!".
7) Ver como el que maneja la grúa se detiene a hablar con el dueño del auto, quien dice cosas como "pero fue un segundo nada más", "pero lo dejé un ratito" y "voy a llegar tarde al laburo".
8) Ver como se llevan el auto igual.
9) Ver al dueño del auto gritando "HIJOS DE PUTAAAAAAAAAAAA!!" mientras llora de la bronca.
10) Ver como a veces sí hay justicia y un desinteresado de los demás obtiene su merecido.
2) Ver una grúa acercarse a subsodicho auto.
3) Ver como se llevan el auto.
4) Ver al dueño del auto gritando "¡¡NOOOO, NOOOOO, MI AUTO, MI AUTOOOO!!" con una bolsa de media lunas recién compradas en la mano.
5) Ver como la grúa se va igual.
6) Ver al dueño tirando las medialunas al piso y corriendo detrás de la grúa gritando "¡¡¡NOOOO, NOOOOOO!!!".
7) Ver como el que maneja la grúa se detiene a hablar con el dueño del auto, quien dice cosas como "pero fue un segundo nada más", "pero lo dejé un ratito" y "voy a llegar tarde al laburo".
8) Ver como se llevan el auto igual.
9) Ver al dueño del auto gritando "HIJOS DE PUTAAAAAAAAAAAA!!" mientras llora de la bronca.
10) Ver como a veces sí hay justicia y un desinteresado de los demás obtiene su merecido.
a las
8:14
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