22/6/10

Mundial

Así es, tal como me lo había propuesto, no he visto el partido de Argentina.
Como conté con aterioridad, en la oficina eramos tres los que habíamos decidido no mirar el partido. Lamentablemente uno de ellos cedió ante la emoción colectiva y fue a mirarlo con los otros...

Q.E.P.D.

Finalmente en la oficina terminamos siendo cuatro que no miraron el partido (hubo una quinta persona, pero no estaba mirándolo por cábala, así que no cuenta). Pusieron un proyector en la oficina para que todos lo puedan ver, y además un televisor. Casi todos estaban mirando en el proyector, que transmitía dos segundos más tarde que el televisor. Entonces escuchábamos los gritos "goooooool!" de los que estaban mirando el televisor, y al rato el masivo "GOOOOOOOOOOOOL!!!!!" de los demás.
De más está decir que al grito de "¡nos están cagando el partido!" unos casi se agarran a piñas.

El primer gol estuvo bueno, lo vivimos con un compañero de trabajo en la calle, sobre Lavalle para ser más precisa. De golpe la ciudad gritó "gguuuOOOOOOOOOOOOOOOllllllllllllllllllll!" y salieron algunas personas de los negocios, gritando, y los que estaban caminando saltaron de alegría y aplaudían ("¿a quién le aplaudían?" es la pregunta). Caminamos hasta el obelisco para ver si pasaba algo extraordinario... pero no. Lo único que llegamos a ver fue a alguien que tiró papelitos desde su balcón hacia la calle, al grito de "vamo, Argentina!!!". O sea, la persona estaba tan contenta por lo mucho que ama a su país, que decidió ensuciar la calle para demostrarlo. ¡Es un amor envidiable! Me hace dar cuenta de lo poco que amo a los Beatles, porque mi colección está sanita y ordenada... el día que realmente los ame tendré que romper todo y escupir sus discos.

Lo peor fue que más tarde ese día me enteré que el primer gol ¡fue en contra! O sea... el grito de "¡Vamos, Argentina!" tendría que haber sido reemplazado por algo más pertinente, como "¡Corea, salamín!"o algo así.