28/4/10

Muy pueblerina para ciertas cosas...

Casi todos los días paso enfrente del Richmond (la confitería a la que fue el cronopio a tomar café con tostadas al salir del Luna Park y notar que su reloj atrasaba) y lo miro desde afuera con todas las ganas de entrar y pedir un café (con medialunas, porque las tostadas no me gustan mucho...).

Pero siento que soy demasiado pueblerina. Creo que voy a entrar y voy a hacer algo equivocado, por no ser Capitaliense. Si llegan a venir a darme la cuenta y me dan una de esas libretitas en las que hay que poner el dinero, yo voy a tener muchas dudas de cómo hacerlo, si el dinero va doblado o estirado, si tengo que sacar la cuenta o dejarla, si tengo que dejarlo sobre la mesa o dárselo...
Tengo miedo de sentarme en la mesa del señor Enrique, o de los Marinos Oplicados, o de otro grupo o individuo que sólo conozcan los Richmondienses.
Tengo miedo que sepan que voy por el cronopio y me echen.
Pero más miedo tengo de algún día encajar, y ser oficialmente capitaliense.