13/9/10

El subte

Para llegar a mi trabajo tomo un colectivo, el tren y un subte.
Por eso, al comparar, me dí cuenta que el subte es el medio de transporte más extraño de Buenos Aires.
Entrar a una estación de subte es como atravesar una suerte de barrera espacio-temporal.
Todos entran corriendo muy apurados, como si la vida se les estuviera escapando. Bajan las escaleras corriendo desesperados y apenas escuchan un zumbido, creen que es el subte y corren más rápido aún. Atropellan a otras personas, bebés, perros y manicuros.
Olvidan como suenan las cosas y cómo darse cuenta de dónde vienen los sonidos.
Si escuchan un auto o un camión que pasó por la avenida que está arriba; creen que es el subte.
Si escuchan el subte que va para el otro lado; creen que es el subte que ellos esperan.
Si mientras llegan al andén escuchan "puuuup", puertas que se cierran y un subte que acelera; creen que el subte acaba de llegar y corren.
Es increible, pero mientras se espera que llegue el tren, todos tienen mentalidad de ovejas. Esto cambia cuando el subte llega y la mentalidad de todos los pasajeros cambia de oveja a abeja; todos corren hacia las puertas. El subte que va desacelerando lentamente se ve acompañado de un menjunje de gente que camina a la par de las puertas. Luego de un confuso episodio, los que tenían que salir salen y los que tenían que entrar, entran. Pero no es tan simple. No, no, no. Aquí es cuando vemos que la mentalidad cambia nuevamente; de abeja a gato. Los gatos pueden maullar, llorar y rasguñar la puerta que quieren que se abra. Pueden estar horas maullando para entrar. Pero cuando uno les abre, se quedan quietos, como si no quisieran entrar. Luego de unos segundos de vacilación, entran tranquilos y despaciiito. Los que tienen que entrar al subte, de golpe se olvidan de lo apurados que estaban, y entran al vagón con cara de drogado en recuperación, despacito y con calma, como si no hubiera gente esperando para entrar antes de que las puertas se cierren de prepo.

Dentro del subte puede suceder que esté tan lleno de gente, que nadie se pueda acomodar en ningún lado; es un mar de gente, y mientras uno tiene que estar atento a que ninguna mano no deseada entre en nuestros bolsillos, a que nadie nos toque más de lo necesario, y a poder respirar lo suficiente como para poder mantener la conciencia, tenemos que soportar el brazo de algún bobo en el medio de nuestra cara, que trata de sostenerse de cualquier cosa que parezca segura, sin darse cuenta que es una masa compacta de personas y no podíamos caernos aunque quisiéramos.
Siempre hay uno que no está acostumbrado a viajar, y uno puede reconocerlo porque tiene cara de sufrimiento, cada tanto cierra los ojos como si estuviera agonizando. Además, cuando mucha gente baja en una estación, este personaje suspira aliviado y se acomoda tranquilo, sin darse cuenta que están por subir dos veces la cantidad de pasajeros que acaba de bajar. 

Una cosa que jamás voy a entender dentro del subte, es el porqué la gente de golpe parece interesada en si bajamos o no. Aunque el subte no esté tan lleno, el que quiere bajar empieza en la anterior estación a preguntarle a todos "¿baja?", "¿baja en la que viene?", "¿bajás?", "¿baja?". Yo siempre trato de tener puestos los auriculares para este momento (aunque no esté escuchando nada de música), así la gente cree que no les contesto porque no los escucho, y no porque no quiero responderles a su pregunta estúpida. En 8 meses que viajo todos los días en subte, jamás pregunté si "¿baja?" y nunca me pasé de estación. Si se abre la puerta y la persona que está enfrente tuyo no sale, le pedís permiso y salís, no es la gran cosa...
"¿Bajás?" me pregunta una señora. Hola!!! Estoy de espaldas a la puerta, más o menos lejos y estoy mirando un cartel de publicidad de Telefónica! ¿Parece que voy a bajar, señora?
¿Por qué en el subte se pierde la capacidad de razonar?
Finalmente salimos de la estación y la gente se vuelve a transformar en lo que era: un oficinista, un obrero, una mina que pasa caminando...
Yo no puedo evitar quedarme junto a la entrada a la estación a reflexionar sobre las mutaciones observadas.

Dan miedo.

5 comentarios:

TSE-SET dijo...

Jajaja yo soy de las que agoniza. Me ahogo, me toca el culo alguien y no se si pegarle si fue intencional o no, queres abrir la ventanilla y entra aire caliente... NOOOOOOOO

Anónimo dijo...

Completamente de acuerdo con lo del BAJA?
manga de insoportables hinchabolas que no te dejan pasar 20 segundos tranquilo en el subte,
te encontras en un vagon que va por abajo de la tierra , tan hasta las bolas que nadie puede moverse hacia un lado u otro hasta que quedan 20 ml de aire entre que baja y sube gente en cada estacion, pero siempre esos pelotudos inseguros, tienen que interrumpir tus pensamientos para intentar moverte a apretarte mas contra otras personas para que avance un paso hacia la puerta y asi se quede tranquila 15 segundos de su puta existencia

Anónimo dijo...

Si pasas por retiro entre las 950 y las 1000 hs, hay un truquito , que se llama la broma pesada de las 10 hs,
la gente espera desesperada en la estacion al subte que tarda un poco mas, y cuando llega, la gente de un lado baja, pero ese subte jamas abre las puertas del lado para que la gente suba, en su lugar , se va, y ahi la gente amontonada y calentada, tiene que esperar un rato mas, y amontonarse al otro lado

Vane dijo...

Tenés razón! Estuve leyendo todo tu blog y coincido mucho con vos, lo de los televisores.. Hay algunas estaciones de subte en las que está prendido pero sin señal, con las rayas blancas y negras, por qué no los apagan?!! No se dan cuenta que consumen energía al pepe! Y lo del Sarmiento, tal cual como decís, hace años que viajo en hora pico y lo padezco...
Está buenísimo este blog! Vi que abriste uno de The Beatles, muy bien pero no abandones éste!!!! Tus observaciones del tren y de la capital son muy acertadas.
Espero más publicaciones! :)

Mechicabota dijo...

Gracias Vane. No abandonaré este blog... por ahora =P